Salmos
Capítulo 7-9
 

Capítulo 7

 
 
1JEHOVA Dios mío, en ti he confiado: Sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame;
2No sea que arrebate mi alma, cual león Que despedaza, sin que haya quien libre.

3Jehová Dios mío, si yo he hecho esto, Si hay en mis manos iniquidad;

4Si dí mal pago al pacífico conmigo, (Hasta he libertado al que sin causa era mi enemigo;)

5Persiga el enemigo mi alma, y alcánce la; Y pise en tierra mi vida, Y mi honra ponga en el polvo. (Selah.)

6Levántate; oh Jehová, con tu furor; Alzate á causa de las iras de mis angustiadores, Y despierta en favor mío el juicio que mandaste.

7Y te rodeará concurso de pueblo; Por cuyo amor vuélvete luego á levantar en alto.

8Jehová juzgará los pueblos: Júzgame, oh Jehová, conforme á mi justicia y conforme á mi integridad.

9Consúmase ahora la malicia de los inicuos, y establece al justo; Pues el Dios justo prueba los corazones y los riñones.

10Mi escudo está en Dios, Que salva á los rectos de corazón.

11Dios es el que juzga al justo: Y Dios está airado todos los días contra el impío.

12Si no se convirtiere, él afilará su espada: Armado tiene ya su arco, y lo ha preparado.

13Asimismo ha aparejado para él armas de muerte; Ha labrado sus saetas para los que persiguen.

14He aquí ha tenido parto de iniquidad: Concibió trabajo, y parió mentira.

15Pozo ha cavado, y ahondádolo; Y en la fosa que hizo caerá.

16Su trabajo se tornará sobre su cabeza, Y su agravio descenderá sobre su mollera.

17Alabaré yo á Jehová conforme á su justicia, Y cantaré al nombre de Jehová el Altísimo.

 
Capítulo 8
 
 
1OH Jehová, Señor nuestro, ¡Cuán grande es tu nombre en toda la tierra, Que has puesto tu gloria sobre los cielos!
2De la boca de los chiquitos y de los que maman, fundaste la fortaleza, A causa de tus enemigos, Para hacer cesar al enemigo, y al que se venga.

3Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste:

4Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, que lo visites?

5Pues le has hecho poco menor que los ángeles, Y coronástelo de gloria y de lustre.

6Hicístelo enseñorear de las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies:

7Ovejas, y bueyes, todo ello; Y asimismo las bestias del campo,

8Las aves de los cielos, y los peces de la mar; Todo cuanto pasa por los senderos de la mar.

9Oh Jehová, Señor nuestro, ¡Cuán grande es tu nombre en toda la tierra!

 
Capítulo 9
 
 
1TE alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; Contaré todas tus maravillas.
2Alegraréme y regocijaréme en ti: Cantaré á tu nombre, oh Altísimo;

3Por haber sido mis enemigos vueltos atrás: Caerán y perecerán delante de ti.

4Porque has hecho mi juicio y mi causa: Sentástete en silla juzgando justicia.

5Reprendiste gentes, destruiste al malo, Raíste el nombre de ellos para siempre jamás.

6Oh enemigo, acabados son para siempre los asolamientos; Y las ciudades que derribaste, Su memoria pereció con ellas.

7Mas Jehová permanecerá para siempre: Dispuesto ha su trono para juicio.

8Y él juzgará el mundo con justicia; Y juzgará los pueblos con rectitud.

9Y será Jehová refugio al pobre, Refugio para el tiempo de angustia.

10Y en ti confiarán los que conocen tu nombre; Por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste á los que te buscaron.

11Cantad á Jehová, que habita en Sión: Noticiad en los pueblos sus obras.

12Porque demandando la sangre se acordó de ellos: No se olvidó del clamor de los pobres.

13Ten misericordia de mí, Jehová: Mira mi aflicción que padezco de los que me aborrecen, Tú que me levantas de las puertas de la muerte;

14Porque cuente yo todas tus alabanzas En las puertas de la hija de Sión, Y me goce en tu salud.

15Hundiéronse las gentes en la fosa que hicieron; En la red que escondieron fué tomado su pie.

16Jehová fué conocido en el juicio que hizo; En la obra de sus manos fué enlazado el malo. (Higaion. Selah.)

17Los malos serán trasladados al infierno, Todas las gentes que se olvidan de Dios.

18Porque no para siempre será olvidado el pobre; Ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente.

19Levántate, oh Jehová; no se fortalezca el hombre; Sean juzgadas las gentes delante de ti.

20Pon, oh Jehová, temor en ellos: Conozcan las gentes que son no más que hombres. (Selah.)

 
 
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