Salmos
Capítulo 28-30
 

Capítulo 28

 
 
1A TI clamaré, oh Jehová, Fortaleza mía: no te desentiendas de mí; Porque no sea yo, dejándome tú, Semejante á los que descienden al sepulcro.
2Oye la voz de mis ruegos cuando clamo á ti, Cuando alzo mis manos hacia el templo de tu santidad.

3No me arrebates á una con los malos, Y con los que hacen iniquidad: Los cuales hablan paz con sus prójimos, Y la maldad está en su corazón.

4Dales conforme á su obra, y conforme á la malicia de sus hechos: Dales conforme á la obra de sus manos, Dales su paga.

5Porque no atendieron á las obras de Jehová, Ni al hecho de sus manos, Derribarálos, y no los edificará.

6Bendito Jehová, Que oyó la voz de mis ruegos.

7Jehová es mi fortaleza y mi escudo: En él esperó mi corazón, y fuí ayudado; Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi canción le alabaré.

8Jehová es su fuerza, Y la fortaleza de las saludes de su ungido.

9Salva á tu pueblo, y bendice á tu heredad; Y pastoréalos y ensálzalos para siempre.

 
Capítulo 29
 
 
1DAD á Jehová, oh hijos de fuertes, Dad á Jehová la gloria y la fortaleza.
2Dad á Jehová la gloria debida á su nombre: Humillaos á Jehová en el glorioso santuario.

3Voz de Jehová sobre las aguas: Hizo tronar el Dios de gloria: Jehová sobre las muchas aguas.

4Voz de Jehová con potencia; Voz de Jehová con gloria.

5Voz de Jehová que quebranta los cedros; Y quebrantó Jehová los cedros del Líbano.

6E hízolos saltar como becerros; Al Líbano y al Sirión como hijos de unicornios.

7Voz de Jehová que derrama llamas de fuego.

8Voz de Jehová que hará temblar el desierto; Hará temblar Jehová el desierto de Cades.

9Voz de Jehová que hará estar de parto á las ciervas, Y desnudará la breñas: Y en su templo todos los suyos le dicen gloria.

10Jehová preside en el diluvio, Y asentóse Jehová por rey para siempre.

11Jehová dará fortaleza á su pueblo: Jehová bendecirá á su pueblo en paz. Salmo de David.

 
Capítulo 30
 
 
1GLORIFICARTE he, oh Jehová; porque me has ensalzado, Y no hiciste á mis enemigos alegrarse de mí.
2Jehová Dios mío, A ti clamé, y me sanaste.

3Oh Jehová, hiciste subir mi alma del sepulcro; Dísteme vida, para que no descendiese á la sepultura.

4Cantad á Jehová, vosotros sus santos, Y celebrad la memoria de su santidad.

5Porque un momento será su furor; Mas en su voluntad está la vida: Por la tarde durará el lloró, Y á la mañana vendrá la alegría.

6Y dije yo en mi prosperidad: No seré jamás conmovido;

7Porque tú, Jehová, por tu benevolencia has asentado mi monte con fortaleza. Escondiste tu rostro, fuí conturbado.

8A ti, oh Jehová, clamaré; Y al Señor suplicaré.

9¿Qué provecho hay en mi muerte, cuando yo descienda al hoyo? ¿Te alabará el polvo? ¿anunciará tu verdad?

10Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí: Jehová, sé tú mi ayudador.

11Has tornado mi endecha en baile; Desataste mi saco, y ceñísteme de alegría.

12Por tanto á ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para siempre.

 
 
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