Salmos
Capítulo 25-27
 

Capítulo 25

 
 
1A TI, oh Jehová, levantaré mi alma.
2Dios mío, en ti confío; No sea yo avergonzado, No se alegren de mí mis enemigos.

3Ciertamente ninguno de cuantos en ti esperan será confundido: Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.

4Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame tus sendas.

5Encamíname en tu verdad, y enséñame; Porque tú eres el Dios de mi salud: En ti he esperado todo el día.

6Acuérdate, oh Jehová, de tus conmiseraciones y de tus misericordias, Que son perpetuas.

7De los pecados de mi mocedad, y de mis rebeliones, no te acuerdes; Conforme á tu misericordia acuérdate de mí, Por tu bondad, oh Jehová.

8Bueno y recto es Jehová: Por tanto él enseñará á los pecadores el camino.

9Encaminará á los humildes por el juicio, Y enseñará á los mansos su carrera.

10Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, Para los que guardan su pacto y sus testimonios.

11Por amor de tu nombre, oh Jehová, Perdonarás también mi pecado; porque es grande.

12¿Quién es el hombre que teme á Jehová? El le enseñará el camino que ha de escoger.

13Su alma reposará en el bien, Y su simiente heredará la tierra.

14El secreto de Jehová es para los que le temen; Y á ellos hará conocer su alianza.

15Mis ojos están siempre hacia Jehová; Porque él sacará mis pies de la red.

16Mírame, y ten misericordia de mí; Porque estoy solo y afligido.

17Las angustias de mi corazón se han aumentado: Sácame de mis congojas.

18Mira mi aflicción y mi trabajo: Y perdona todos mis pecados.

19Mira mis enemigos, que se han multiplicado, Y con odio violento me aborrecen.

20Guarda mi alma, y líbrame: No sea yo avergonzado, porque en ti confié.

21Integridad y rectitud me guarden; Porque en ti he esperado.

22Redime, oh Dios, á Israel De todas sus angustias.

 
Capítulo 26
 
 
1JUZGAME, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado: Confiado he asimismo en Jehová, no vacilaré.
2Pruébame, oh Jehová, y sondéame: Examina mis riñones y mi corazón.

3Porque tu misericordia está delante de mis ojos, Y en tu verdad ando.

4No me he sentado con hombres de falsedad; Ni entré con los que andan encubiertamente.

5Aborrecí la reunión de los malignos, Y con los impíos nunca me senté.

6Lavaré en inocencia mis manos, Y andaré alrededor de tu altar, oh Jehová:

7Para exclamar con voz de acción de gracias, Y para contar todas tus maravillas.

8Jehová, la habitación de tu casa he amado, Y el lugar del tabernáculo de tu gloria.

9No juntes con los pecadores mi alma, Ni con los hombres de sangres mi vida:

10En cuyas manos está el mal, Y su diestra está llena de sobornos.

11Yo empero andaré en mi integridad: Redímeme, y ten misericordia de mí.

12Mi pie ha estado en rectitud: En las congregaciones bendeciré á Jehová.

 
Capítulo 27
 
 
1JEHOVA es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?
2Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.

3Aunque se asiente campo contra mí, No temerá mi corazón: Aunque contra mí se levante guerra, Yo en esto confío.

4Una cosa he demandado á Jehová, ésta buscaré: Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.

5Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Ocultaráme en lo reservado de su pabellón; Pondráme en alto sobre una roca.

6Y luego ensalzará mi cabeza sobre mis enemigos en derredor de mí: Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo: Cantaré y salmearé á Jehová.

7Oye, oh Jehová, mi voz con que á ti clamo; Y ten misericordia de mí, respóndeme.

8Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová.

9No escondas tu rostro de mí, No apartes con ira á tu siervo: Mi ayuda has sido; No me dejes y no me desampares, Dios de mi salud.

10Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá.

11Enséñame, oh Jehová, tu camino, Y guíame por senda de rectitud, A causa de mis enemigos.

12No me entregues á la voluntad de mis enemigos; Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.

13Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehová En la tierra de los vivientes.

14Aguarda á Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón: Sí, espera á Jehová.

 
 
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