Salmos
Capítulo 22-24
 

Capítulo 22

 
 
1DIOS mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? ¿Por qué estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor?
2Dios mío, clamo de día, y no oyes; Y de noche, y no hay para mí silencio.

3Tú empero eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.

4En ti esperaron nuestros padres: Esperaron, y tú los libraste.

5Clamaron á ti, y fueron librados: Esperaron en ti, y no se avergonzaron.

6Mas yo soy gusano, y no hombre; Oprobio de los hombres, y desecho del pueblo.

7Todos los que me ven, escarnecen de mí; Estiran los labios, menean la cabeza, diciendo:

8Remítese á Jehová, líbrelo; Sálvele, puesto que en él se complacía.

9Empero tú eres el que me sacó del vientre, El que me haces esperar desde que estaba á los pechos de mi madre.

10Sobre ti fuí echado desde la matriz: Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.

11No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; Porque no hay quien ayude.

12Hanme rodeado muchos toros; Fuertes toros de Basán me han cercado.

13Abrieron sobre mí su boca, Como león rapante y rugiente.

14Heme escurrido como aguas, Y todos mis huesos se descoyuntaron: Mi corazón fué como cera, Desliéndose en medio de mis entrañas.

15Secóse como un tiesto mi vigor, Y mi lengua se pegó á mi paladar; Y me has puesto en el polvo de la muerte.

16Porque perros me han rodeado, Hame cercado cuadrilla de malignos: Horadaron mis manos y mis pies.

17Contar puedo todos mis huesos; Ellos miran, considéranme.

18Partieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes.

19Mas tú, Jehová, no te alejes; Fortaleza mía, apresúrate para mi ayuda.

20Libra de la espada mi alma; Del poder del perro mi única.

21Sálvame de la boca del león, Y óyeme librándome de los cuernos de los unicornios.

22Anunciaré tu nombre á mis hermanos: En medio de la congregación te alabaré.

23Los que teméis á Jehová, alabadle; Glorificadle, simiente toda de Jacob; Y temed de él, vosotros, simiente toda de Israel.

24Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre, Ni de él escondió su rostro; Sino que cuando clamó á él, oyóle.

25De ti será mi alabanza en la grande congregación; Mis votos pagaré delante de los que le temen.

26Comerán los pobres, y serán saciados: Alabarán á Jehová los que le buscan: Vivirá vuestro corazón para siempre.

27Acordarse han, y volveránse á Jehová todos los términos de la tierra; Y se humillarán delante de ti todas las familias de las gentes.

28Porque de Jehová es el reino; Y él se enseñoreará de las gentes.

29Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra: Postraránse delante de él todos los que descienden al polvo, Si bien ninguno puede conservar la vida á su propia alma.

30La posteridad le servirá; Será ella contada por una generación de Jehová.

31Vendrán, y anunciarán al pueblo que naciere, Su justicia que él hizo.

 
Capítulo 23
 
 
1JEHOVA es mi pastor; nada me faltará.
2En lugares de delicados pastos me hará yacer: Junto á aguas de reposo me pastoreará.

3Confortará mi alma; Guiárame por sendas de justicia por amor de su nombre.

4Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

5Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: Ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando.

6Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

 
Capítulo 24
 
 
1DE Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan.
2Porque él la fundó sobre los mares, Y afirmóla sobre los ríos.

3¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en el lugar de su santidad?

4El limpio de manos, y puro de corazón: El que no ha elevado su alma á la vanidad, Ni jurado con engaño.

5El recibirá bendición de Jehová, Y justicia del Dios de salud.

6Tal es la generación de los que le buscan, De los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob. (Selah.)

7Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria.

8¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla.

9Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria.

10¿Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, El es el Rey de la gloria. (Selah.)

 
 
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