Salmos
Capítulo 136-138
 

Capítulo 136

 
 
1ALABAD á Jehová, porque es bueno; Porque para siempre es su misericordia.
2Alabad al Dios de los dioses, Porque para siempre es su misericordia.

3Alabad al Señor de los señores, Porque para siempre es su misericordia.

4Al solo que hace grandes maravillas, Porque para siempre es su misericordia.

5Al que hizo los cielos con entendimiento, Porque para siempre es su misericordia.

6Al que tendió la tierra sobre las aguas, Porque para siempre es su misericordia;

7Al que hizo las grandes luminarias, Porque para siempre es su misericordia;

8El sol para que dominase en el día, Porque para siempre es su misericordia;

9La luna y las estrellas para que dominasen en la noche, Porque para siempre es su misericordia.

10Al que hirió á Egipto en sus primogénitos, Porque para siempre es su misericordia.

11Al que sacó á Israel de en medio de ellos, Porque para siempre es su misericordia;

12Con mano fuerte, y brazo extendido, Porque para siempre es su misericordia.

13Al que dividió el mar Bermejo en partes, Porque para siempre es su misericordia;

14E hizo pasar á Israel por medio de él, Porque para siempre es su misericordia;

15Y arrojó á Faraón y á su ejército en el mar Bermejo, Porque para siempre es su misericordia.

16Al que pastoreó á su pueblo por el desierto, Porque para siempre es su misericordia.

17Al que hirió grandes reyes, Porque para siempre es su misericordia;

18Y mató reyes poderosos, Porque para siempre es su misericordia;

19A Sehón rey Amorrheo, Porque para siempre es su misericordia,

20Y á Og rey de Basán, Porque para siempre es su misericordia;

21Y dió la tierra de ellos en heredad, Porque para siempre es su misericordia;

22En heredad á Israel su siervo, Porque para siempre es su misericordia.

23El es el que en nuestro abatimiento se acordó de nosotros, Porque para siempre es su misericordia;

24Y nos rescató de nuestros enemigos, Porque para siempre es su misericordia.

25El da mantenimiento á toda carne, Porque para siempre es su misericordia.

26Alabad al Dios de los cielos: Porque para siempre es su misericordia.

 
Capítulo 137
 
 
1JUNTO á los ríos de Babilonia, Allí nos sentábamos, y aun llorábamos, Acordándonos de Sión.
2Sobre los sauces en medio de ella Colgamos nuestras arpas.

3Y los que allí nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos, Y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo:

4Cantadnos algunos de los himnos de Sión. ¿Cómo cantaremos canción de Jehová En tierra de extraños?

5Si me olvidare de ti, oh Jerusalem, Mi diestra sea olvidada.

6Mi lengua se pegue á mi paladar, Si de ti no me acordare; Si no ensalzare á Jerusalem Como preferente asunto de mi alegría.

7Acuérdate, oh Jehová, de los hijos de Edom En el día de Jerusalem; Quienes decían: Arrasadla, arrasadla Hasta los cimientos.

8Hija de Babilonia destruída, Bienaventurado el que te diere el pago De lo que tú nos hiciste.

9Bienaventurado el que tomará y estrellará tus niños Contra las piedras.

 
Capítulo 138
 
 
1ALABARTE he con todo mi corazón: Delante de los dioses te cantaré salmos.
2Encorvaréme al templo de tu santuario, Y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu verdad: Porque has hecho magnífico tu nombre, y tu dicho sobre todas las cosas.

3En el día que clamé, me respondiste; Esforzásteme con fortaleza en mi alma.

4Confesarte han, oh Jehová, todos los reyes de la tierra, Cuando habrán oído los dichos de tu boca.

5Y cantarán de los caminos de Jehová: Que la gloria de Jehová es grande.

6Porque el alto Jehová atiende al humilde; Mas al altivo mira de lejos.

7Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás: Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y salvaráme tu diestra.

8Jehová cumplirá por mí: Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No dejarás la obra de tus manos.

 
 
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