Salmos
Capítulo 127-129
 

Capítulo 127

 
 
1SI Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican: Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guarda.
2Por demás os es el madrugar á levantaros, el veniros tarde á reposar, El comer pan de dolores: Pues que á su amado dará Dios el sueño.

3He aquí, heredad de Jehová son los hijos: Cosa de estima el fruto del vientre.

4Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud.

5Bienaventurado el hombre que hinchió su aljaba de ellos: No será avergonzado Cuando hablare con los enemigos en la puerta.

 
Capítulo 128
 
 
1BIENAVENTURADO todo aquel que teme á Jehová, Que anda en sus caminos.
2Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado tú, y tendrás bien.

3Tu mujer será como parra que lleva fruto á los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivas alrededor de tu mesa.

4He aquí que así será bendito el hombre Que teme á Jehová.

5Bendígate Jehová desde Sión, Y veas el bien de Jerusalem todos los días de tu vida.

6Y veas los hijos de tus hijos, Y la paz sobre Israel.

 
Capítulo 129
 
 
1MUCHO me han angustiado desde mi juventud, Puede decir ahora Israel;
2Mucho me han angustiado desde mi juventud; Mas no prevalecieron contra mí.

3Sobre mis espaldas araron los aradores: Hicieron largos surcos.

4Jehová es justo; Cortó las coyundas de los impíos.

5Serán avergonzados y vueltos atrás Todos los que aborrecen á Sión.

6Serán como la hierba de los tejados, Que se seca antes que crezca:

7De la cual no hinchió segador su mano, Ni sus brazos el que hace gavillas.

8Ni dijeron los que pasaban: Bendición de Jehová sea sobre vosotros; Os bendecimos en el nombre de Jehová.

 
 
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