Salmos
Capítulo 112-114
 

Capítulo 112

 
 
1BIENAVENTURADO el hombre que teme á Jehová, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera.
2Su simiente será poderosa en la tierra: La generación de los rectos será bendita.

3Hacienda y riquezas hay en su casa; Y su justicia permanece para siempre.

4Resplandeció en las tinieblas luz á los rectos: Es clemente, y misericordioso, y justo.

5El hombre de bien tiene misericordia y presta; Gobierna sus cosas con juicio.

6Por lo cual no resbalará para siempre: En memoria eterna será el justo.

7De mala fama no tendrá temor: Su corazón está apercibido, confiado en Jehová.

8Asentado está su corazón, no temerá, Hasta que vea en sus enemigos su deseo.

9Esparce, da á los pobres: Su justicia permanece para siempre; Su cuerno será ensalzado en gloria.

10Verálo el impío, y se despechará; Crujirá los dientes, y se repudrirá: Perecerá el deseo de los impíos.

 
Capítulo 113
 
 
1ALABAD, siervos de Jehová, Alabad el nombre de Jehová.
2Sea el nombre de Jehová bendito, Desde ahora y para siempre.

3Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, Sea alabado el nombre de Jehová.

4Alto sobre todas las naciones es Jehová; Sobre los cielos su gloria.

5¿Quién como Jehová nuestro Dios, Que ha enaltecido su habitación,

6Que se humilla á mirar En el cielo y en la tierra?

7El levanta del polvo al pobre, Y al menesteroso alza del estiércol,

8Para hacerlos sentar con los príncipes, Con los príncipes de su pueblo.

9El hace habitar en familia á la estéril, Gozosa en ser madre de hijos. Aleluya.

 
Capítulo 114
 
 
1CUANDO salió Israel de Egipto, La casa de Jacob del pueblo bárbaro,
2Judá fué su consagrada heredad, Israel su señorío.

3La mar vió, y huyó; El Jordán se volvió atrás.

4Los montes saltaron como carneros: Los collados como corderitos.

5¿Qué tuviste, oh mar, que huiste? ¿Y tú, oh Jordán, que te volviste atrás?

6Oh montes, ¿por qué saltasteis como carneros, Y vosotros, collados, como corderitos?

7A la presencia del Señor tiembla la tierra, A la presencia del Dios de Jacob;

8El cual tornó la peña en estanque de aguas, Y en fuente de aguas la roca.

 
 
Clic para regresar a Lectura de la Biblia en un año