Proverbios
Capítulo 15-18
 

Capítulo 15

 
 
1LA blanda respuesta quita la ira: Mas la palabra áspera hace subir el furor.
2La lengua de los sabios adornará la sabiduría: Mas la boca de los necios hablará sandeces.

3Los ojos de Jehová están en todo lugar, Mirando á los malos y á los buenos.

4La sana lengua es árbol de vida: Mas la perversidad en ella es quebrantamiento de espíritu.

5El necio menosprecia el consejo de su padre: Mas el que guarda la corrección, vendrá á ser cuerdo.

6En la casa del justo hay gran provisión; Empero turbación en las ganancias del impío.

7Los labios de los sabios esparcen sabiduría: Mas no así el corazón de los necios.

8El sacrificio de los impíos es abominación á Jehová: Mas la oración de los rectos es su gozo.

9Abominación es á Jehová el camino del impío: Mas él ama al que sigue justicia.

10La reconvención es molesta al que deja el camino: Y el que aborreciere la corrección, morirá.

11El infierno y la perdición están delante de Jehová: ¡Cuánto más los corazones de los hombres!

12El escarnecedor no ama al que le reprende; Ni se allega á los sabios.

13El corazón alegre hermosea el rostro: Mas por el dolor de corazón el espíritu se abate.

14El corazón entendido busca la sabiduría: Mas la boca de los necios pace necedad.

15Todos los días del afligido son trabajosos: Mas el de corazón contento tiene un convite continuo.

16Mejor es lo poco con el temor de Jehová, Que el gran tesoro donde hay turbación.

17Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, Que de buey engordado donde hay odio.

18El hombre iracundo mueve contiendas: Mas el que tarde se enoja, apaciguará la rencilla.

19El camino del perezoso es como seto de espinos: Mas la vereda de los rectos como una calzada.

20El hijo sabio alegra al padre: Mas el hombre necio menosprecia á su madre.

21La necedad es alegría al falto de entendimiento: Mas el hombre entendido enderezará su proceder.

22Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; Mas en la multitud de consejeros se afirman.

23Alégrase el hombre con la respuesta de su boca: Y la palabra á su tiempo, ¡cuán buena es!

24El camino de la vida es hacia arriba al entendido, Para apartarse del infierno abajo.

25Jehová asolará la casa de los soberbios: Mas él afirmará el término de la viuda.

26Abominación son á Jehová los pensamientos del malo: Mas las expresiones de los limpios son limpias.

27Alborota su casa el codicioso: Mas el que aborrece las dádivas vivirá.

28El corazón del justo piensa para responder: Mas la boca de los impíos derrama malas cosas.

29Lejos está Jehová de los impíos: Mas él oye la oración de los justos.

30La luz de los ojos alegra el corazón; Y la buena fama engorda los huesos.

31La oreja que escucha la corrección de vida, Entre los sabios morará.

32El que tiene en poco la disciplina, menosprecia su alma: Mas el que escucha la corrección, tiene entendimiento.

33El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría: Y delante de la honra está la humildad.

 
Capítulo 16
 
 
1DEL hombre son las disposiciones del corazón: Mas de Jehová la respuesta de la lengua.
2Todos los caminos del hombre son limpios en su opinión: Mas Jehová pesa los espíritus.

3Encomienda á Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados.

4Todas las cosas ha hecho Jehová por sí mismo, Y aun al impío para el día malo.

5Abominación es á Jehová todo altivo de corazón: Aunque esté mano sobre mano, no será reputado inocente.

6Con misericordia y verdad se corrige el pecado: Y con el temor de Jehová se apartan del mal los hombres.

7Cuando los caminos del hombre son agradables á Jehová, Aun á sus enemigos pacificará con él.

8Mejor es lo poco con justicia, Que la muchedumbre de frutos sin derecho.

9El corazón del hombre piensa su camino: Mas Jehová endereza sus pasos.

10Adivinación está en los labios del rey: En juicio no prevaricará su boca.

11Peso y balanzas justas son de Jehová: Obra suya son todas las pesas de la bolsa.

12Abominación es á los reyes hacer impiedad: Porque con justicia será afirmado el trono.

13Los labios justos son el contentamiento de los reyes; Y aman al que habla lo recto.

14La ira del rey es mensajero de muerte: Mas el hombre sabio la evitará.

15En la alegría del rostro del rey está la vida; Y su benevolencia es como nube de lluvia tardía.

16Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado; Y adquirir inteligencia vale más que la plata.

17El camino de los rectos es apartarse del mal: Su alma guarda el que guarda su camino.

18Antes del quebrantamiento es la soberbia; Y antes de la caída la altivez de espíritu.

19Mejor es humillar el espíritu con los humildes, Que partir despojos con los soberbios.

20El entendido en la palabra, hallará el bien: Y el que confía en Jehová, él es bienaventurado.

21El sabio de corazón es llamado entendido: Y la dulzura de labios aumentará la doctrina.

22Manantial de vida es el entendimiento al que lo posee: Mas la erudición de los necios es necedad.

23El corazón del sabio hace prudente su boca; Y con sus labios aumenta la doctrina.

24Panal de miel son los dichos suaves. Suavidad al alma y medicina á los huesos.

25Hay camino que parece derecho al hombre, Mas su salida son caminos de muerte.

26El alma del que trabaja, trabaja para sí; Porque su boca le constriñe.

27El hombre perverso cava el mal; Y en sus labios hay como llama de fuego.

28El hombre perverso levanta contienda; Y el chismoso aparta los mejores amigos.

29El hombre malo lisonjea á su prójimo, Y le hace andar por el camino no bueno:

30Cierra sus ojos para pensar perversidades; Mueve sus labios, efectúa el mal.

31Corona de honra es la vejez, Que se hallará en el camino de justicia.

32Mejor es el que tarde se aira que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.

33La suerte se echa en el seno: Mas de Jehová es el juicio de ella.

 
Capítulo 17
 
 
1MEJOR es un bocado seco, y en paz, Que la casa de contienda llena de víctimas.
2El siervo prudente se enseñoreará del hijo que deshonra, Y entre los hermanos partirá la herencia.

3El crisol para la plata, y la hornaza para el oro: Mas Jehová prueba los corazones.

4El malo está atento al labio inicuo; Y el mentiroso escucha á la lengua detractora.

5El que escarnece al pobre, afrenta á su Hacedor: Y el que se alegra en la calamidad, no quedará sin castigo.

6Corona de los viejos son los hijos de los hijos; Y la honra de los hijos, sus padres.

7No conviene al necio la altilocuencia: ¡Cuánto menos al príncipe el labio mentiroso!

8Piedra preciosa es el cohecho en ojos de sus dueños: A donde quiera que se vuelve, da prosperidad.

9El que cubre la prevaricación, busca amistad: Mas el que reitera la palabra, aparta al amigo.

10Aprovecha la reprensión en el entendido, Más que si cien veces hiriese en el necio.

11El rebelde no busca sino mal; Y mensajero cruel será contra él enviado.

12Mejor es se encuentre un hombre con una osa á la cual han robado sus cachorros, Que con un fatuo en su necedad.

13El que da mal por bien, No se apartará el mal de su casa.

14El que comienza la pendencia es como quien suelta las aguas: Deja pues la porfía, antes que se enmarañe.

15El que justifica al impío, y el que condena al justo, Ambos á dos son abominación á Jehová.

16¿De qué sirve el precio en la mano del necio para comprar sabiduría, No teniendo entendimiento?

17En todo tiempo ama el amigo; Y el hermano para la angustia es nacido.

18El hombre falto de entendimiento toca la mano, Fiando á otro delante de su amigo.

19La prevaricación ama el que ama pleito; Y el que alza su portada, quebrantamiento busca.

20El perverso de corazón nunca hallará bien: Y el que revuelve con su lengua, caerá en mal.

21El que engendra al necio, para su tristeza lo engendra: Y el padre del fatuo no se alegrará.

22El corazón alegre produce buena disposición: Mas el espíritu triste seca los huesos.

23El impío toma dádiva del seno Para pervertir las sendas del derecho.

24En el rostro del entendido aparece la sabiduría: Mas los ojos del necio vagan hasta el cabo de la tierra.

25El hijo necio es enojo á su padre, Y amargura á la que lo engendró.

26Ciertamente no es bueno condenar al justo, Ni herir á los príncipes que hacen lo recto.

27Detiene sus dichos el que tiene sabiduría: De prudente espíritu es el hombre entendido.

28Aun el necio cuando calla, es contado por sabio: El que cierra sus labios es entendido.

 
Capítulo 18
 
 
1SEGUN su antojo busca el que se desvía, Y se entremete en todo negocio.
2No toma placer el necio en la inteligencia, Sino en lo que su corazón se descubre.

3Cuando viene el impío, viene también el menosprecio, Y con el deshonrador la afrenta.

4Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre; Y arroyo revertiente, la fuente de la sabiduría.

5Tener respeto á la persona del impío, Para hacer caer al justo de su derecho, no es bueno.

6Los labios del necio vienen con pleito; Y su boca á cuestiones llama.

7La boca del necio es quebrantamiento para sí, Y sus labios son lazos para su alma.

8Las palabras del chismoso parecen blandas, Y descienden hasta lo íntimo del vientre.

9También el que es negligente en su obra Es hermano del hombre disipador.

10Torre fuerte es el nombre de Jehová: A él correrá el justo, y será levantado.

11Las riquezas del rico son la ciudad de su fortaleza, Y como un muro alto en su imaginación.

12Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del hombre, Y antes de la honra es el abatimiento.

13El que responde palabra antes de oir, Le es fatuidad y oprobio.

14El ánimo del hombre soportará su enfermedad: Mas ¿quién soportará al ánimo angustiado?

15El corazón del entendido adquiere sabiduría; Y el oído de los sabios busca la ciencia.

16El presente del hombre le ensancha el camino, Y le lleva delante de los grandes.

17El primero en su propia causa parece justo; Y su adversario viene, y le sondea.

18La suerte pone fin á los pleitos, Y desparte los fuertes.

19El hermano ofendido es más tenaz que una ciudad fuerte: Y las contiendas de los hermanos son como cerrojos de alcázar.

20Del fruto de la boca del hombre se hartará su vientre; Hartaráse del producto de sus labios.

21La muerte y la vida están en poder de la lengua; Y el que la ama comerá de sus frutos.

22El que halló esposa halló el bien, Y alcanzó la benevolencia de Jehová.

23El pobre habla con ruegos; Mas el rico responde durezas.

24El hombre que tiene amigos, ha de mostrarse amigo: Y amigo hay más conjunto que el hermano.

 
 
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